Home

¿Puede extrañar que la prisión se asemeje  a las fábricas, a las escuelas, a los cuarteles, a los hospitales, todos los cuales se asemejan a las prisiones?

M. Foucault, Vigilar y castigar

Aprovechando el inicio de la 73ª edición de la Feria del libro, os presentamos ¡Guardia!, la nueva novela traída por Judit de Diego, traductora y correctora en VA, desde el francés y que salió a la venta el pasado 9 de mayo en edición numérica.

Sin duda alguna, uno de los grandes retos fue la traducción de dos estilos narrativos totalmente opuestos. Por un lado, el carácter intimista que impregna las reflexiones del narrador y personaje protagonista tras intentar establecer vías de comunicación. Por otro lado, el argot carcelario cuyo abanico léxico y gramatical busca, precisamente, la no comunicación.guardia-memorias-de-la-prision

Novela de autoficción, donde autor, narrador y protagonista responden al mismo yo, ¡Guardia! recrea el ambiente de la prisión al regalarnos una imagen verídica que se irá componiendo ante nosotros como un fresco social.

Adscrito al subgénero autobiográfico de las memorias, es, además, un viaje físico por la geografía francesa. De este modo, ese yo tripartito nos escribe desde la cárcel Des Baumettes en Marsella, la prisión de Aviñón, la gigantesca penitenciaría de París, Fresnes, y su destino final, Guéret, en el corazón galo.

Sin embargo, hay algo de carta y diario. Así, se nos refiere la fecha y el lugar en que son puestas por escrito las reflexiones de esta funcionaria de prisiones; meditaciones de carácter íntimo son, quizá, la confesión de una verdad hallada en ese pozo sin fondo que parece ser la cárcel. En consecuencia, este viaje espaciotemporal que el yo protagonista realiza a lo largo del libro no se aleja tanto como podríamos pensar de lo que ya en el siglo XIX dieron en llamar Bildunsroman, libro de viaje iniciático o, incluso, novela de aprendizaje. La autora se convierte en personaje ficticio, en narradora y en protagonista a un tiempo, sin dejar de ser ella misma; un narrador testigo de los hechos que relata. Las memorias, al fin, no son sino el recuerdo de lo visto u oído.

Del mismo modo, son también las memorias de un mérito por partida doble. Durante nuestra lectura, podremos comprobar cómo la mujer empieza a introducirse en el campo laboral a principios de los años 80, ocupando un puesto exclusivamente masculino: el del vigilante de prisiones. Por tanto, memorias del papel de la mujer europea en los últimos veinticinco años del siglo XX, y memorias de un lugar, de un paisaje: el mundo carcelario. La prisión como personaje de la obra es mucho más que un decorado.

¡Guardia! supone una puerta abierta al cerrado universo de la cárcel y sus habitantes. El lector caminará ante lo desconocido de la mano de nuestro guía. Ella nos presentará este o aquel recuerdo, el cual, a la sombra, acude a su memoria para ilustrarnos, como Virgilio en el Infierno, cómo es la vida en prisión y cuál es la realidad de sus habitantes. ¿Se sorprenderá el lector cuando le revelen el trato demagógico que los gobiernos o los medios de comunicación dan a este reducido universo? ¿Por qué lo llaman centro de reinserción cuando quieren decir cárcel? ¿Por qué habitación para aislados y no calabozo?

Un repaso objetivo por la historia de la Administración penitenciaria y las reformas penales, así como por la evolución de las instalaciones o de las funciones del personal de vigilancia se mezclan con la experiencia personal de la autora, Corinne Héron (Le Havre, Normandía, 1960), funcionaria de prisiones con más de veinte años de experiencia a sus espaldas.

Una epopeya carcelaria contada desde el otro lado que nos descubre, en nuestra aparente modernidad paradisíaca, una realidad dantesca donde los malos no siempre son los que están entre rejas.

 —-

 ¡Guardia! Memorias de la prisión Edición numérica. Título original Matonne! Mémoires de Fresnes et d’ailleurs, Corinne Héron (ed. Ramsay, 2002).

Traducción al español de Judit de Diego

  • Disponible aquí para eReaders y sistemas operativos Android y Windows.
  • Disponible aquí para Apple / IOS (iPhone, iPad, iPod Touch y Mac).
  • Disponible también en Amazon.

 

photo credit: teachandlearn via photopin cc

Anuncios

3 pensamientos en “¡Guardia! Memorias de la prisión

  1. Gracias por esta reseña tan interesante, me ha despertado la curiosidad por leer el libro. Quisiera preguntarle a Judit por su elección en la traducción de “matonne” que es una palabra del argot por “guardia” (en argot “guindilla”, “guripa” y otros) que pertenece a un registro estándar.
    Su elección me parece correcta, pero me gustaría saber cuáles han sido los criterios. Muchas gracias de antemano.

    • Hola, Rocío.
      Gracias por tu comentario. Sin duda, es una de las “etapas” por las que pasa toda traducción. Es importante decidir bien (o, al menos, razonadamente) cómo traducir el título. En mi caso, tuve en cuenta, precisamente, el tema del registro. Como comentábamos en la entrada, ha sido difícil maridar el argot carcelario con el corte intimista y reflexivo del narrador-protagonista. Para ello, me serví de dos vías de ayuda. Por un lado, y de cara a la traducción en sí de toda la obra, dediqué bastante tiempo a documentarme en el léxico carcelario que más “se escucha” hoy en España (aprovecho para agradecer encarecidamente la colaboración de dos funcionarias de prisiones de la Modelo de Barcelona de las que no doy nombre por razones obvias). Mano a mano, comprobamos que palabras como “guripa”, “guindilla”, “madera”, “pasma”, etc. son términos de una jerga que los propios presos ya no utilizan, pues su argot, además de cambiar mucho y muy deprisa, es bastante más hermético. Así pues, quedaban descartados por obsoletos.
      Por otro lado, la comunicación directa con la autora (¡fundamental e imprescindible!). Le comenté esta “desavenencia” entre registros en la “mudanza” francés > español. Un poco al alimón, decidimos buscar algo más estándar, aunque menos encriptado y, precisamente por ello, de mayor reconocimiento entre los lectores de habla hispana.
      De todo este proceso, surgió la exclamación que da título a la traducción y que refleja la función apelativa del original, bien sea empleada por un preso (usuario del argot del que proviene Matonne!), o por cualquier otro hablante en pos de la reacción del receptor (en nuestro caso, un integrante del cuerpo de seguridad).

      Espero haber contestado a tu pregunta. Desde luego, da para hablar largo y tendido. 😉
      Gracias, de nuevo, por el comentario y por pasearte por aquí.

      • Muchísimas gracias por este comentario tan claro y completo. Claro que has respondido y me doy por satisfecha, ya que como dije, me parecía una buena solución la que habías adoptado, aunque no correspondiera al registro, ya que me parecía difícil “salvar” el registro y lograr atraer al lector de hoy en día (como bien lo has señalado) y establecer un pacto de lectura claro y honesto desde el título.
        Otra vez, muchas gracias por este comentario y felicidades por tu elección que me parece muy acertada, lógica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s