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Con esta pregunta me recibió Cristina, filóloga y profesora de lengua española, a cuya casa acudo cada martes para dar clases de matemáticas en alemán a su hija. Cristina no tiene Facebook ni Twitter y, que yo sepa, la campaña publicitaria de la III edición de Lenguando –los días 7 y 8 de junio en Valencia– no ha ido más allá de las acostumbradas entradas en las redes sociales. Sin embargo, se ha convertido en un auténtico boom que no ha necesitado mayor difusión de la que su propio auge, de boca en boca, ha suscitado; es, como dicen modestamente desde la organización, una criatura que ya anda sola.

Lenguando es un evento que tiene de congreso poco más que una lejana analogía. Su planteamiento no es el de un lugar donde engrosar la reputación mostrando los resultados de ultimísimas investigaciones, o donde acudir a venerar las clases magistrales de grandes oradores. Es, más bien, un espacio caleidoscópico de colaboración en temáticas relacionadas con la lengua, algunas tan transversales como el posicionamiento SEO en las redes o la creación de webs y apps y otras tan centrales como las claves para medrar en el oficio de la traducción. La imagen que destila es la de un encuentro en el que profesionales de la lengua –traducción, lingüística, docencia o comunicación y tecnología–, explican algún aspecto de su trabajo que puede resultar útil tanto a los más expertos como a los neófitos. Y es que lo que más agradece el asistente es precisamente que le revelen los secretos preciados, aquello que verdaderamente descubre al profesional que está dando la ponencia.

Acudí a Lenguando, como es costumbre, con Judit de Diego, parte integrante de VA Traducción, pero esta vez también con mi compañera María, fotógrafa y diseñadora, quien se se compró sin dudar la entrada, empujada por su insaciable curiosidad. Como ella, otros tantos asistentes provenían de campos aparentemente poco relacionados con la lengua. Sin embargo, al final del evento, todos hablaban de horizontes comunes, de nuevos conocimientos adquiridos y, sobre todo, de la felicidad de haber asistido a un evento tan carismático y concurrido de personas interesantes.

A continuación resumo la sensación, que aún me acompaña, de algunos talleres a los que asistí.

¡Tatatachán! Traduciendo novelas gráficas

El taller que presentaron André Höchemer y Nacho Casanova tuvo mucho de dinámico y revelador. André nos desveló las claves del trabajo de olfateador u ojeador con el que todo traductor literario sueña; según él, la mejor estrategia para ingresar en el mundo de la novela gráfica es presentarse a las editoriales de tu lengua meta con un proyecto ya definido –si no acabado–, novedoso y que responda a las necesidades del mercado. Los editores se toman su tiempo en evaluar el proyecto, pero no hay que desesperarse: ¡se ha dado el caso de recibir una respuesta positiva pasado un año de la propuesta!

Además, en novela gráfica, la traducción entraña una dificultad adicional: el texto debe limitarse al tamaño de los bocadillos o espacios en los que se confinan las intervenciones. Una curiosidad al hilo: dado el escaso espacio de los bocadillos, las despedidas en novelas gráficas alemanas nunca se hacen con “AUFWIEDERSEHEN”. Por todo ello, se dota a la novela de capas y muchas veces el ilustrador que sabe que será traducido la proyecta de forma que reserve una capa distinta para los textos. Sin embargo, muchas veces, las onomatopeyas permanecen en el idioma original, puesto que, al estar integradas en la ilustración, no permiten modificación y, por ende, traducción. Entre cuchicheos, mientras se contaban estas cosas, Vanessa me descubrió que existen las onomatopeyas universales, cuyo origen se debe precisamente a este motivo.

La novela gráfica se tarifa por página, de manera que el texto de los bocadillos se compila en un documento aparte y se dispone con un formato muy específico que determina cada editorial y que resulta el estándar de pago para tal editorial.

Quedó bien patente en la presentación a dúo de André y Nacho que en la mayoría de los casos la traducción de novelas gráficas supone un inestimable trabajo en equipo.

Trucos verbales y no verbales para persuadir

Cristina Aranda es un ejemplo vivo de buena comunicadora y escucharla es como presenciar una de esas charlas TED que tanto seducen. Sus consejos, divertidos, concisos y directos, tal y como se debe transmitir un mensaje para persuadir al interlocutor. Para Cristina la estructura y brevedad del mensaje son fundamentales –que se lo cuenten al Fari con su hombre blandengue–, pero también lo es la apelación a lo emocional, con trucos como una disposición corporal convincente –cabeza alta, mirada directa, pies abiertos– o evitar siempre la negatividad –emplear circunloquios para virar un argumento sin pronunciar la palabra no–. Son consejos de aplicación provechosa tanto en la captación como en el trato a los clientes.

Google+ ese ilustre desconocido

Alessio Demartis nos resumió la importancia capital del servicio de red Google+ en una frase: “no es una red social, es una extensión de Google”. Y Google, entendemos todos, es hoy en día el motor de búsqueda más extendido.

Algo que distingue a Google+ es que difícilmente permite usuarios ficticios y, por tanto, ofrece una fiabilidad que las empresas aprecian. En esta línea, Alessio destacó la importancia de fomentar el Authorship Markup, es decir, destacar tu autoría vinculando tus publicaciones al perfil de G+ y que aparezcan en el buscador asociadas a tu fotografía. Si lo que nos interesa es que se visite la página profesional de nuestra agencia o empresa, lo que hay que hacer es publicar contenido en el perfil de la página profesional y compartirlo en el perfil personal para dirigir así las visitas a la primera.

El traductor estrella: desata tu potencial

Sus tres presentadoras estrella, Laura Ramírez, Ana Ramírez y Esperanza Romero, nos ofrecieron un taller con un objetivo verdaderamente ambicioso: averiguar qué ingredientes hacen de un traductor un profesional estrella. La estructura participativa del taller condujo a una reflexión conjunta y permitió que, pese al alcance del objetivo, funcionara con éxito. Las opiniones fueron tan diversas como los participantes, pero las perspectivas, más o menos comunes: el profesional estrella debe ser alguien que 1) vive de su trabajo, 2) disfruta de su trabajo y 3) le permite una vida personal rica. Otros muchos fueron los ingredientes aportados, como el reconocimiento del trabajo, la fama, la calidad del servicio o la pasión dedicada. También hubo algún cuestionamiento, como si el ser un profesional estrella implica que se lo vea a uno como el mejor en su trabajo, independientemente de que realmente lo sea. Mi conclusión fue que esta receta tiene mucho de personal, pero que también requiere una retroalimentación continua de los compañeros del gremio.

La publicidad digital se alimenta de palabras

El multifacético Javier Herrero puso al día a la audiencia de los intríngulis de AddWords, la potente herramienta de Google para crear campañas publicitarias. Es una de las más útiles para aumentar el flujo de visitas a nuestra web profesional, pues posibilita que tu campaña aparezca en los márgenes superior y derecho del buscador de una forma sesgada según tu objetivo comercial, pero hay que ir con mucho cuidado con la configuración si no queremos que Google nos deje el bolsillo temblando.

Tipografía modular Superveloz

Sin duda, más de un asistente coincidirá en que este fue uno de los talleres más creativos y divertidos de Lenguando. La fascinante Lola Espinosa nos mostró las entrañas del ancestral oficio de tipógrafo, enseñándonos un video de su imprenta –con la encantadora música de Yann Tiersen–, donde ella trabaja con el antiguo método del Letterpress, hoy casi en peligro de extinción. Como colofón a una presentación cargada de magia y nostalgia, Lola preparó moldes de goma, émulos de la tipografía Súper-Veloz –un sistema modular inventado para desarrollar alfabetos y logotipos combinando pedacitos móviles, a un coste razonable–, con los que los asistentes pudimos llevar a cabo nuestras propias creaciones tipográficas.

Podría decir, con la mirada aún puesta en la edición de Valencia, pero ya pensando en la próxima de Londres, que este singular evento es algo más que un encuentro profesional, es una celebración de pasiones con un denominador común: la lengua en gerundio.

 

Vicente Abella


Foto: Taller de tipografía Superveloz, por María Mira

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2 pensamientos en “¿Estuviste en VALenguando?

  1. Pingback: Rezensionen des Workshops über die Übersetzung von Graphic Novels auf VALenguando | Diario de un alemol / Tagebuch eines Alemols

  2. Pingback: Lenguando | VALenguando según los lenguantes

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